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jueves, 28 de agosto de 2025

Música

He vuelto por aquí. Dejé de pagar mi web ramondiez.com. Pensé que igual se les olvidó que no había pagado, pero no, no se les olvidó. Tampoco es un drama. He perdido artículos que consideraba interesantes y otros que no lo eran tanto. Fue hace unos cinco años cuando empecé. Un amigo me dijo que esta aventura se debía a mi (la) crisis de los cuarenta. Igual tenía razón. Abandonar la música para dedicarme a la fotografía y a la literatura.
La fotografía encierra un momento que desde ese momento se convierte en pasado. Ya no está. Puede ser doloroso o puede ser gratificante. Esa fotografía la tienes en tu pantalla o en tus manos, pero la tienes tú solo. Haces con ella lo que quieras. Mantenerla o borrarla. Archivarla o recomendarla. Es tuya, no hay actores alrededor. Puedes llorarla o quererla. No dependes de una acusación directa.
En la literatura pasa algo parecido. Cuando escribes o cuando has escrito es pasado; pero también es presente y también es futuro. Moldeas, corriges, te dejas llevar. Vas hacia delante o vuelves cuando quieres. Avanzas, retrocedes, te quedas en el momento presente. Y si actúas, lo haces solo. No dependes del teatro. Dependes de ti. De tu estado cambiante. Del depende de tu día.
En la música, cuando actúas sobre un escenario eres un actor que actúa ante actores. Todo se hace interminable. Los preparativos, los saludos, los ajustes, el antes, el concierto, bajar del escenario, las palmaditas en la espalda, la adrenalina perdida que tienes que mantener ante los amigos-actores que ni siquiera conoces, las críticas, la perversidad de lo inagotable, el murmullo, la barra del bar. No estás solo, no puedes estar solo, aunque lo estés.
Hace tiempo escribí en alguna red social explicando que la música me hacía daño. Creo que muy poca gente me entendió. No me refería a la porquería de música que tenemos que soportar hoy en cualquier medio: televisión, radio, internet, autobús, en la calle... Me refería a la música que siempre me gustó. Esa música es un pasado que me daña, que no me puedo sacar de la cabeza, que no puedo eliminar como una foto o como un texto. 
Volveré a tocar algún día. Cuando no haya nadie delante. Cuando lo que toque sea presente o futuro.
Gracias. 

Y, ahora, un poco de spam. Os dejo por aquí algún enlace de mis libros por si os aburrís.

8 comentarios:

  1. La “lectura” q saco de esto … a parte de la valentía de la desnudez , es que eres , lo que se suele llamar, un artista completo

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  2. No es lo que haces, es cómo lo haces, no sé si feo o bonito si de ahora o del futuro, pero verdadero y eso a veces duele.

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  3. Una pena que se hayan perdido esos artículos. Habrá más seguro. Una imagen y mil palabras, es perfecto, la música puede esperar. Por cierto, te queda muy bien la peluca. Un abrazo.

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    1. Ya, es lo que tiene el "no pagar". Gracias por la peluca y por ti. Un abrazo.

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  4. Maestro de maestros!! Gracias por todo

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a que sí o a que no